Dolores Cortés: cuando la moda baño se convierte en arte
Tropical, exuberante y gráfica: la colección 027 de Dolores Cortés reivindica el cuerpo como lienzo en la Semana de la Moda de Madrid
Hay propuestas que entienden la moda baño como una cuestión puramente funcional y otras que consiguen convertirla en un territorio de expresión. Dolores Cortés pertenece, sin duda, a las segundas. En su nueva colección 027 Primavera-Verano 2027, presentada en el marco de OMODA Madrid es Moda, la firma lleva el universo del baño hacia un terreno mucho más artístico, donde el color, el estampado y el cuerpo dialogan con absoluta libertad.
El escenario elegido no podía resultar más sugerente. El claustro del IES San Isidro aportó a la presentación una arquitectura histórica que contrastaba con la energía contemporánea de las prendas. Frente a la piedra y los arcos, las modelos avanzaban envueltas en una explosión de color y estampados, construyendo una imagen en la que tradición y modernidad parecían encontrarse.
La colección nace de una idea clara: celebrar el ornamento como lenguaje artístico. Dolores Cortés toma como referencia el movimiento Pattern & Decoration y lo traduce a su propio universo mediante composiciones exuberantes en las que conviven naturaleza, geometría y grafismo. El resultado es una colección que no busca pasar desapercibida, sino reivindicar precisamente aquello que durante años la moda minimalista quiso contener: el exceso, la mezcla y el placer visual.
El trópico como estado de ánimo
En el vídeo, la primera impresión es inmediata. Los estampados tropicales se convierten en protagonistas y aparecen palmeras, vegetación, fauna exótica y referencias al animal print. Los motivos se superponen y dialogan entre sí, creando una sensación casi pictórica.
La paleta cromática refuerza ese espíritu. Azules profundos, rosas empolvados y verdes intensos construyen contrastes que recuerdan a un paisaje tropical imaginario. No se trata de reproducir literalmente la naturaleza, sino de reinterpretarla desde una mirada sofisticada y decididamente gráfica.
También aparecen cenefas, geometrías y detalles que evocan la joyería y las artes decorativas de los años setenta. Esa referencia setentera aporta a la colección una dimensión retro sin convertirla en una propuesta nostálgica. Al contrario: los códigos del pasado se utilizan como materia prima para construir una imagen plenamente contemporánea.
El cuerpo como lienzo
Uno de los aspectos más interesantes de la propuesta es la manera en que Dolores Cortés entiende el bañador y el bikini. La prenda deja de ser únicamente una pieza que viste el cuerpo para convertirse en una superficie sobre la que se construye una composición visual.
El cuerpo funciona así como un lienzo en movimiento. Cada modelo modifica el estampado al caminar, y cada giro permite descubrir una nueva combinación de formas y colores. En el vídeo, esta relación entre prenda y movimiento resulta especialmente evidente: las piezas adquieren una dimensión diferente cuando abandonan la quietud y entran en contacto con el cuerpo.
Es precisamente ahí donde la colección encuentra buena parte de su fuerza. La moda no se contempla únicamente: sucede mientras se mueve.
Del baño a la moda de autor
Dolores Cortés demuestra una vez más que la moda baño puede ocupar un espacio propio dentro de la creación de autor. La colección 027 no se limita a proponer bikinis y bañadores para el próximo verano; plantea una identidad estética reconocible y convierte cada look en una pequeña composición.
La exuberancia no aparece aquí como un recurso gratuito. Es el hilo conductor de toda la propuesta: estampados que se multiplican, colores que se enfrentan y elementos naturales que se mezclan con geometrías y referencias decorativas. Una apuesta que conecta directamente con el espíritu de Pattern & Decoration y con una determinada idea de la moda entendida como celebración visual.
Y quizá sea precisamente esa capacidad para celebrar el color lo que hace que la colección resulte tan pertinente. En un momento en el que buena parte de la moda contemporánea continúa explorando la sobriedad y los tonos neutros, Dolores Cortés reivindica el derecho a vestir el verano con imaginación.
Una oda al exceso bien entendido
La colección 027 habla de vacaciones, pero también de actitud. De cuerpos que se mueven con seguridad, de estampados que no piden permiso y de una feminidad que encuentra en el color una forma de expresión.
El mensaje parece sencillo: el verano no tiene por qué ser discreto.
Dolores Cortés transforma el baño en una experiencia estética y convierte el claustro madrileño en el escenario perfecto para demostrarlo. Entre piedra histórica, palmeras imaginarias, geometrías y colores tropicales, la firma presenta una colección que entiende la moda como un espacio para jugar, mezclar y celebrar.
Porque cuando el cuerpo se convierte en lienzo, el bañador deja de ser simplemente un bañador.
Se convierte en moda.