APOLINEO STUDIO: BELLEZA DESDE LA PRECARIEDAD

APOLINEO STUDIO: BELLEZA DESDE LA PRECARIEDAD

Arte, decadencia y preciosismo. Tres palabras bastan para adentrarse en el universo de Apolineo Studio, una propuesta que entiende la moda como algo que va mucho más allá de vestir. Nacida desde el territorio de las Bellas Artes, la firma explora el cuerpo, la identidad y la materia para construir un lenguaje propio donde lo artístico y lo cotidiano conviven.

Detrás de Apolineo Studio existe una inquietud muy concreta: acercar el arte a las personas. El proyecto comenzó durante los estudios de Bellas Artes de su fundador, a partir de la sensación de que las artes expositivas podían quedar restringidas a un público determinado. La moda apareció entonces como un territorio de conexión más íntimo y democrático.

“Todos somos consumidores de moda de algún modo, todos nos vestimos”, explica. El textil se convirtió así en una herramienta capaz de llevar el mensaje artístico directamente al cuerpo. Porque la moda viste, pero también genera identidad, establece un diálogo con quien la lleva y tiene la capacidad de transformar la manera en que nos percibimos.

CUANDO EL ARTE SE VISTE

El imaginario de Apolineo Studio se alimenta de referencias que atraviesan disciplinas y épocas. Para su debut en MBFW Madrid, la firma mira hacia las Bellas Artes a través de figuras como Anselm Kiefer, pero también hacia la danza y hacia realidades profundamente vinculadas a Galicia, tierra natal de su creador.

En esa intersección aparece una de las ideas centrales de la colección: la tensión entre precariedad y preciosismo. Un contraste que encuentra una de sus expresiones más poderosas en las mariscadoras gallegas, profesiones donde el esfuerzo, la dureza y la belleza del entorno conviven de manera natural.

También está presente la danza, una referencia especialmente personal. La colección incorpora la memoria de una madre bailarina, convirtiendo el recuerdo familiar en materia creativa. El resultado es una propuesta que no entiende la inspiración biográfica como una simple anécdota, sino como una forma de construir identidad.

VESTIR LA IDENTIDAD

Para Apolineo Studio, la prenda adquiere verdadero sentido cuando quien la lleva consigue reconocerse en ella. La intención no es imponer una idea de belleza, sino ofrecer herramientas para descubrir la propia.

“Lo más bonito que puede sentir una persona al llevar nuestras prendas es que se reconozca con lo que lleva, que reafirme su identidad”, explica la firma. La ropa se convierte así en una extensión del carácter: una manera de resaltar aquello que hace singular a cada persona y de encontrar una belleza propia más allá de los cánones establecidos.

Esta mirada explica también por qué Apolineo Studio prefiere definirse no tanto como una marca de moda, sino como un **taller de ensayo y una propuesta de wearable art**. Aunque piensa y habla en lenguaje moda, su punto de partida es artístico, conceptual y experimental.

EXPERIMENTAR CON LO QUE YA EXISTE

La experimentación es uno de los motores fundamentales del proyecto. En un contexto en el que parece que todo ha sido inventado, Apolineo Studio encuentra el estímulo precisamente en la posibilidad de combinar elementos conocidos de una manera inesperada.

No se trata necesariamente de ser pioneros, sino de continuar investigando, respondiendo y dialogando con los grandes maestros. Cada colección se plantea como una nueva pregunta y cada prenda como un espacio de investigación.

Esta filosofía se extiende también a la manera de producir. La firma apuesta por una creación consciente que utiliza **restos de stock, prendas de segunda mano y objetos resignificados** como materia prima. La reutilización no aparece únicamente como una respuesta a las exigencias medioambientales de la industria, sino como parte esencial de su lenguaje creativo.

Para Apolineo Studio, no tendría sentido desarrollar una propuesta de moda sin prestar especial atención a la artesanía y al origen de los materiales. Recuperar, transformar y resignificar se convierten, de este modo, en actos creativos.

EL DEBUT EN EGO

Formar parte de EGO y desfilar en MBFW Madrid supone para la firma un sueño cumplido, pero también un desafío. Es la oportunidad de comprobar que una propuesta nacida desde los márgenes entre arte y moda puede encontrar su lugar dentro de la industria.

La colección establece, en cierto modo, las bases de lo que Apolineo Studio quiere ser: **experimental, singular y profundamente personal**. Pero, sobre todo, busca transmitir una idea: que la belleza también puede construirse desde la precariedad.

CINCO AÑOS PARA SEGUIR PREGUNTANDO

Imaginar Apolineo Studio dentro de cinco años implica pensar en una firma más madura, pero no necesariamente menos inquieta. El sueño es consolidarse como una presencia constante dentro del panorama de la moda nacional y, eventualmente, llevar su universo creativo a nuevos destinos.

Sin embargo, el verdadero objetivo parece estar en otro lugar: evolucionar y refinar la propuesta con cada colección.

Porque Apolineo Studio está todavía en sus comienzos. Y quizá ahí reside una de sus mayores virtudes: en la posibilidad de seguir buscando.

“Estamos empezando y nuestra mejor colección aún está por llegar.”

Una declaración que resume perfectamente el espíritu de la firma. En un momento en el que la moda parece avanzar a una velocidad vertiginosa, Apolineo Studio propone detenerse, observar los materiales, las historias, los cuerpos y las referencias que ya existen para volver a combinarlos.

Y encontrar, entre todo ello, una nueva forma de belleza.